viernes, 20 de diciembre de 2013

Cerrando...

Por remodelación, distancia, descanso, vacación, respiro....

succión, acción, reposo... deguste, suspenso.




jueves, 19 de diciembre de 2013

Lección aprendida.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Escribir...


Y cada vez que los ojos me revientan, como hoy:


lunes, 16 de diciembre de 2013

Ser valiente II

Te vi de lejos, resollando ante el esfuerzo, 
la marcialidad oprimiendo tus puños, los pulmones abultados...

Todo iba bien, fluían los pasos, los movimientos, el sable.

De pronto todo se nubló, se puso oscuro... caías en un pozo.

Cuando volviste a la luz, era tarde. Había terminado la lucha. 

Masticando un trozo de derrota, mordiste labios y expiaste tu memoria, tu corazón.
……………

Entonces lloré mucho, apreté los párpados para que no miraras. Dormimos.
Te levantaste aguerrido, con la dulzura del que se ha perdonado, redimido, casi completo.

Un valiente Gaviero, mi Gaviero.




viernes, 13 de diciembre de 2013

La fiesta fue eterna...

Pensar en hacer un inventario, como hace años -antes de mi cumpleaños-, es un lugar común. Incluso, -además de cursi-, me parece abrasivo….
En mi y en aquel pasado destellado por los fríos violentos, por el té matutino y los tiempos muertos del trabajo.
Inicio…
Hacer una lista confinada a aquello que nos hizo bien, o a aquellos a los que hicimos mal. Las presencias en la ausencia… Una enumeración de los meses y sus aconteceres… de los lamentos, las lesiones; las tardes-noches de libaciones sin pausa, de risotadas descompuestas y de hambre compulsiva.
La memoria de los pleitos, las frustraciones. Los maullidos y las mañanas gloriosas agazapadas en cada resquicio de mi casa.
Prosigo…
Los miles de sorbos de té-café, de comidas frugales y las menos -pero más bonitas, en  generosa compañía de quienes amo. Los libros vencidos, las escapadas al cine, las caminatas al kiosco. Los helados del domingo.
¿Cuantas canciones habré armonizado a grito encuerado? ¿Cuántas aspiradas al sillón y cepillada a los gatos? ¿Cervezas y botellas de tinto? (Aquí me detengo y la reminiscencia febril, ágilmente escudriña las crudas).
Y persisto…
¿Cuántas idas al Salón París? Bolas oscuras, monedas para la rockola y José Alfredo, Lola y Bunbury. ¿Cuántos pleitos maritales, mentadas de madre y vistazos de odio? ¿Cuántos besos en el cuello, cuantos poemas y horas bailando en su pecho, deletreando Harvest Moon? ¿Cuántas horas de gimnasio, litros de agua y lavadas de pants? ¿Cuántos días de facebook, twitter, blog?
¿Cuántas despedidas y cuantos reencuentros? Reproches, acuerdos. ¡¿Cuánta chingada paciencia, cuanto amor?!
¿Qué tanto abrazo, qué tanto olvido….?
¿Cuantos minutos de traslados al trabajo y de vuelta? ¿A razón de cuántas palabras por minuto al día? ¿Y cuántos sueños en la semana? ¿Cuántos desvelos, malhumores y desganas?
¿Cuántas perdidas? ¿Ganancias? ¿Qué aprendido? ¿Qué rescatado?
Concluyo…
Tras todo lo anterior, expongo respuestas contiguas… los enredados acordes braman en la sienes…. Suspiro y resoplo…. Ajjjjjjjjjj !!! Duele y no.
Remato el año en una carrera corta con un amor en la sangre de por vida; una entrañable Manuela y  mis dos monstruos. Un amigo en casa, una familia extendida, una comadre con dos ahijados por su elección. Piernas fuertes, uñas largas… un Morgan y una Kitty. 3000 libros. Flores y hierbas. Luces en la ventana. Una copa de vino. Un viaje a Neverland de ida y vuelta.


¿Qué más  para llevar? 
Y como dice mi Gaviero: La fiesta fue eterna.
Con esto me quedo.

martes, 10 de diciembre de 2013

Ajjjjjjjjjjjjj!!!!!!



lunes, 9 de diciembre de 2013


viernes, 6 de diciembre de 2013

En llamas...

Un laberinto encumbra En el inventario de cosas perdidas… Selva, arrullo, marea. Vocablos en llamas... Tu.


jueves, 5 de diciembre de 2013

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Secreta victoria.


Para el que vuela...

Peter....

Más allá del Garfio incendiado, del barco roto, del ruido del mundo, hago silencios con mariposas y flores, con desierto, cactos y azules mullidos....

Más allá de nosotros, estamos tu y yo apretados de la mano, señalando las estrellas a Neverland....

He puesto un par de monedas en su mano, 
una margarita en cada párpado, y un puñito de polvos de hada en su cuerpo.
El viaje empieza, apenitas....

Y yo estoy en tu centro, apretando, enjugando, acariciando 
el animal que llevas dentro.








martes, 3 de diciembre de 2013

La cruda, verdad?

Todo marchaba bien. Una fiestita sabatina, con amigas que más que eso, son familia... Comida sencilla y frugal, alrededor de un cumpleaños.
Todos contentos, mucha risa como siempre. Nuevas caras departiendo. Y con música de fondo sabrosona, pasaron las horas entre cervezas y más cervezas. A toda luz una la pasa bien con esas mujeres, hombres, niñ@s....
El asunto fue abrir los ojos el domingo.
Nueve en punto. La cabeza aturdida y la boca seca, devorada por el tabaco de hacían seis o siete horas.
A pronto nos miramos los tres: un trago! pero hasta las doce. Salón París.
Vuelta a los aposentos, girar locamente entre las sábanas. Intentar dormitar.

Once y media: Ducha. Doce y ya en camino, arrastrando pies.

Salón París: cerrado.

Alternativa: Cervecería Zacatecas. Taxi. Sube uno, otro y otra.

Trago 1 trago 2. Comida. Cerveza. Música.
Regreso a casa. Sentaditos, mirándonos con orfandad. Cerveza? Whisky? Vino? Anís? Why not?
Maldita sea! para atascados los tres. No preguntar en qué rincón me escondí ayer. Solo atino a decir que los tres hicimos cuanto teníamos que cumplir, y temblorosos e inseguros, metimos nuestras almas a nuestros cuerpos extranjeros a muy alta tarde.

uffff! conclusión: No volver a hacerlo en domingo...
Al mirarnos: estuvo rudísima, verdad?