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martes, 4 de noviembre de 2014

El complejo arte de amar / desamar....



Destino, pedazo de mierda!
Lo confronto echando un vistazo al espejo por las mañanas y noches... en los sueños al alba. A través del tragaluz del metro o de las ventanas micro-bus... Desespero como cría dando resbalones al casi invierno de las cosas. No hay abrigo ni frazada que erradique el escarchado ejército que se filtra en los quicios de mi mórbido corazón.
El discurso recurrente:
¿Cuándo llegué al último peldaño de la historia más bella y espontánea que tuve? ¿cómo fue que mirar abajo dio vértigo y horror? ¿dónde nació el desencanto, la decadencia y el dolor? ¿en qué estación nos perdimos, nos excluimos, nos renunciamos?
En el borde del barandal me aferro de soslayo  intento que no me mires, que no me descubras, que no me roces… de pronto eres el extraño, el intruso, el extranjero….
Yo soy la duende-hada que no consigue colorear el arcoíris, que no puede hacerse a la mar, que se trozó plumas, alas y cola…. Ni sirena, ni pájaro, ni libélula….
Desamor, carajo, desamor!
En seguida de la imperiosa y kilométrica lucha, me dejo ir en balsa vikinga, esperando el ocaso: Derramar el postrero fuego sobre el cuerpo que fue tuyo. El adiós para sellar con ceniza, polvo, lo que ya no es nuestro.
Así, solemnemente incendiar todo lo tuyo y mío… hacer temblar el mundo, sofocar de buena vez el contorno.
La escalera que subí contigo, será clausurada… nadie en sano juicio querrá treparla. Una historia que ha sido, debe archivarse en su cofre con todo y retratos. 
Seré pirata otra vez, zarpando de cualquier puerto, haré el mapa enterrando el tesoro, de aquellos que fuimos.



martes, 28 de octubre de 2014

Desprender-se



La difícil abreviatura de "soltar"...
así es como el preludio del fin, -se pone en causa-, dando pauta a un indescriptible estado de euforia-dolor; insipiente angustia, prolongada expectativa.

Dejarse ir, perder el control y simplemente empujar el corazón delante del precipicio, entrar al vacío, atravesar con alas entumidas.... Es el estado natural de una ninfa que enamorada de su azul marino, quiere volver a ser mágica y sirena.


Nota:
El gaviero se decidió por el río, mientras Ilona se fundió en la lluvia.




lunes, 20 de octubre de 2014

Mrs. Robinson


Alcanzando en breve con fanfarrias, bombo y platillo los 42 años…. Woooow!
No canas -aunque usted no lo crea, a las pruebas me remito-, piel aceptablemente correcta y uno que otro mal pliegue en la frente.
Me he mirado al espejo, con el cabello escarlata, las pecas en su sitio, me acerco...Observo los rincones de las mejillas, los pómulos, las comisuras... No, no hay que engañarse, no tengo 25 ni 35...
Luzco alegre... a veces asquerosamente deprimida, otras muy solemne, y varias-muchas circunstancial: en conjunto un síndrome no dispuesto, no planeado, ni siquiera idealizado de una especie de Mrs. Robinson, mejor aspectada, sonrojando a uno que otro graduado.
La juventud se estanca en los olfatos y en la mueca. En el contoneo al caminar, en echar los hombros atrás, en almacenar la lágrima de la frustración y torcer la boca para besar más que para desaprobar….
Llegar a esta edad, con sueños provistos de inquietante azul… me suena más en las venas, en la puritita actitud que en el desgaste del cuerpo. A pesar de las ingestiones dolientes, del desencanto o la soledad, siempre se pueden una limpiar las lagrimitas y poner en pié a la mujer que traemos dentro, disfrazada de sol, nube o cometa…
Yo confieso: me visto de océano para mis propios infiernos. Para mi lengua de azúcar, y de sal. Me visto de hada, duende y pirata… y de otras tantas que soy.
Solamente en este divertimento puedo seguir descoyuntándome de risa, puedo  inmortalizar y continuar sin reproche, sin culpa, sin juez….

Una cantante de regadera, una profesional de la cocina, un prodigio en la cama, una amiga legal y solidaria, una simpatiquísima compañera de tragos, una tozuda para conseguir lo que sea, una comprometidísima trabajadora, una loca para amar... pero por encima de todo, una dama para vivir.



viernes, 12 de septiembre de 2014

Serena

Escucho tu voz de manzana,
            Rutilante,
                    De espiga…
Con un sol de otoño,
Me distingo en la dulzura roja del respirar:

Tu Filosa y

        tinta calma....

Tu mielosa y 
          tibia paz...




jueves, 24 de julio de 2014

A single man ♥



A few times in my life I've had
moments of absolute clarity.

When for a few brief seconds...
...the silence drowns out the noise...
...and I can feel rather than think.

And things seem so sharp...

And the world seems so fresh...
...as though it had alljust come into existence.

I can never make these moments last.

I cling to them...

...but like everything they fade.

I've lived my live on these moments.

They pull me back to the present...

...and I realize that everything is exactly the way it was meant to be.


And just like that it came.

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Absoluto revuelco en mi corazón. ¡Cuanta belleza!
Marfila-Bereniza

lunes, 16 de junio de 2014

Los caprichos del modelo... My back ♥

- Los caprichos del modelo, parte 1 - from Darío Guzmán on Vimeo.

Ari,
Por tus ojos, manos y magia-color en mi espalda...

Darío,
Gracias por el fabuloso viaje...

Male,
Voz entrañable en la receta...

Artur,
Tu música, tu inigualable música....

martes, 20 de mayo de 2014

El tic-tac...


Desplazándose a sus anchas....


(habría que contar una historia de hombres grises...)


lunes, 19 de mayo de 2014

Libros en el brazo izquierdo, bolso en el derecho. El brincoteo azaroso del transporte.
Sin sentarme en todo el trayecto, enjugaba el regreso a ti.
El ansia punzante de no tenerte se mitigó con el primer beso, luego el segundo y el tercero. No hubo preámbulo: tu mano sujetó mis libros y el cansancio. La sonrisa lo complicó todo, me tiene enjaulada...
¿Seremos novedad del otro? el olfato es experto. No pienso en el final, solo en la primicia de tu risa. La persistencia de ella, y la indecible curiosidad de saberte, de gozarte.



viernes, 11 de abril de 2014

martes, 8 de abril de 2014

Al lector más querido...

He pensado en usted, como se piensa en el loco de un tango:

Bailoteando, chocando entre esquinas de ciudades tomadas.
Le he esperado en el filo de todo risco, de cada línea oblicua... de cada sombra salvaje.
He mirado las nubes ensortijadas, primaverales y no he podido hallar su brazo para la caminata diurna.

Tal vez un floreciente hechizo pudiera sacar de su chistera el elixir mágico. Debería regalarle un amuleto, o un viaje en tren... quizá jugarle una carrera en bicicleta.


¿Cual camino preferirá para sujetar mi mano y seguir escribiendo? ¿Qué hálito de vía láctea debo verter en sus ojos? ¿Cuántos duendes debo apostar en sus pasos, en su risa?


lunes, 7 de abril de 2014

Honrando una "bonita descripción"


Alitas recién lustradas, piel bronceada y mirada redonda...



jueves, 3 de abril de 2014


"El otoño es una estación de trenes, 
donde suelen coincidir los olvidados" 
Marco Antonio Regalado


¿En qué capítulo bajé de ese tren para tomar la ruta más lejana? ¿Lo recuerda?
Fue en una primavera naciente, el sol fastidiaba el escote de mi vestido, mientras me tomaba del brazo y caminábamos sin prisa por la estación.
Mi maleta apenas pesaba, me había deshecho de casi todo. Nunca fui acumuladora.
Estanqué el tufo de esa mañana: gardenias. Las primeras del año. Bebimos café con leche acompañado de pan de naranja. Sentados en un rincón de nadie sabe dónde, me regaló la penúltima sonrisa.
Me observaba en el rumor de los transeúntes, de las risas solitarias, de los voceros y la canción en la radio “del fonógrafo”. Mis dedos titubearon al encender el tercer cigarro.
La vida fue más allá de nosotros, más allá del avispero que zumbaba en las vigas del techo, más allá del miedo.
Otro tren me encontraba, me sujetaba. Al último llamado tomé mi boleto, no pagué la cuenta. No lo miré. Besé su mejilla intrusa, tomé la petaca.
Al paso apretado puse pausa en el primer escalón: un calor de medio día sepultó sus uñas en mi cráneo, en mis ojos. Chispazos de colores derribaban en la sombra de mi mano derecha aglutinada a la frente. Eché un ojo atrás y ahí estaba usted, de pié, sofocado por la carrera. El tren en marcha como en película antigua.
Al paso a paso, disminuyó su figura de otoño, cediéndome a una estación de verano.  Mi vestido zigzagueó con el viento. Terminé de subir, plegándome en mi asiento mientras por la ventanilla, se devastaba esa primavera donde fui suya por décima vez.




jueves, 20 de marzo de 2014

Toothless & Hiccup


Imaginando un vuelo en el lomo de Chimuelo!

yiiiiiipiiiiiiiiiiiiii!!!!!